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Dr. Simón Guendelman en la U. de Chile:

"El autocuidado no es tan solo pasarlo bien y relajarse"

Entrevista Dr. Simón Guendelman sobre neurobiología del cuidador
El psiquiatra Simón Guendelman participó del conversatorio “Neurobiología del cuidador/a” que organizó Escuela de Salud Pública de la U. de Chile.
El psiquiatra Simón Guendelman participó del conversatorio “Neurobiología del cuidador/a” que organizó Escuela de Salud Pública de la U. de Chile.
El psiquiatra, psicoterapeuta y Doctor en Psicología y Neurociencias Cognitivas, Simón Guendelman, quien visitó recientemente la Escuela de Salud Pública de la U. de Chile.
El psiquiatra, psicoterapeuta y Doctor en Psicología y Neurociencias Cognitivas, Simón Guendelman, quien visitó recientemente la Escuela de Salud Pública de la U. de Chile.
El conversatorio “Neurobiología del cuidador/a” permitió abordar el impacto que puede generar el tener el rol del cuidado de un familiar, amigo o paciente.
El conversatorio “Neurobiología del cuidador/a” permitió abordar el impacto que puede generar el tener el rol del cuidado de un familiar, amigo o paciente.

El cuidar de otros implica que uno se conecta emocionalmente con esas personas y eso genera, sin duda, una serie de respuestas en el cuidador”, dice el psiquiatra, psicoterapeuta y Doctor en Psicología y Neurociencias Cognitivas, Simón Guendelman, quien visitó recientemente la Escuela de Salud Pública de la U. de Chile para participar del conversatorio “Neurobiología del cuidador/a”, espacio que permitió abordar el impacto que puede generar el tener el rol del cuidado de un familiar, amigo o paciente. 

El también investigador en el laboratorio de Psicología Clínica de las Interacciones Sociales de la Berlin School of Mind and Brain, Instituto de Psicología de la Universidad de Humboldt, Alemania, apunta a que “el cuerpo humano y la mente manejan un presupuesto, de potencial para hacer cosas, para estresarse y mantenerse en balance”, dice.

Asimismo, recalca que cada persona necesita entender y comprender cuál es “el presupuesto que se tiene” para así no sobregirarse a nivel neurobiológico y emocional. El especialista reflexiona señalando que es posible aumentar ese presupuesto, a través del ejercicio, de la red de apoyo, del mindfulness, entre otras acciones.

“Que la Universidad de Chile y la Escuela de Salud Pública abran estos espacios tiene un profundo significado. Son temas extremadamente relevantes para los profesionales de la salud y requieren un eco a nivel institucional. Por eso, me alegra mucho que la universidad pueda resonar con estas problemáticas”, señaló.

-¿A qué nos referimos cuando hablamos de la neurobiología del cuidado?

A la comprensión desde las neurociencias y la psicología que se puede hacer sobre las distintas facetas y los distintos aspectos que implica el cuidar de otros

-Y, en ese sentido, ¿de qué manera el cuidado y lo que implica puede afectar a nuestro cuerpo, ya sea con estrés, preocupación, cansancio o aislamiento?

El cuidar de otros implica, que uno se conecta emocionalmente con esas personas, y eso genera, sin duda una serie de respuestas en el cuidador. Esas respuestas van desde un aspecto cognitivo, ciertos pensamientos, por supuesto, pero, por, sobre todo, el estar expuestos a otros que sufren, genera un impacto que se llama el distrés personal en el cuidador o la cuidadora.Y ese distrés personal, si uno no logra mantenerlo a raya, o regular emocionalmente ese estado que se genera, puede ir generando una predisposición al burnout.

-¿Este cansancio entonces es acumulativo? ¿Qué efectos puede producir tanto físicos como mentalmente en los cuidadores?

Podríamos decir que el burnout es como el estadio final de este desgaste emocional, pero esto va en un proceso en el cual el dilema es que, al generar un impacto emocional, que no logra ser sostenido y autorregulado, esto va haciendo que la persona, el cuidador empiece a ocupar sus recursos internos para cuidarse. Así, aunque quiera, aunque pretenda seguir siendo empático, no va a poder. Esto es lo que muestran las investigaciones. Los recursos internos son limitados. Entonces la persona empieza a ser menos empática, porque sus recursos internos empiezan a tener que focalizarse en sí mismo.

-Hay efectos fisiológicos también dentro de este cansancio acumulado o estrés acumulado por cuidar al otro…  

Claro, justamente los correlatos neuronales de eso, son como el espejo biológico de lo que acabo de decir. Por ejemplo, las áreas que tienen que ver con la regulación emocional empiezan a estar menos activas. Las áreas que tienen que ver con los procesos emocionales, empiezan a estar más hiperactivas. Sigo trabajando, pero cada vez este estrés del otro me afecta aún más y eso me genera aún más estrés. Entonces por eso, la importancia de las intervenciones que buscan prevenir.

-Y, en ese sentido, ¿cuáles son los consejos o las medidas que se podrían recomendar para ir trabajando este estrés y este cansancio en pro de la persona misma?

Justamente es como tener una línea de sobregiro, y la idea es que uno nunca la ocupe. Y esto, aunque suene un poco simplista, está muy en línea con toda la investigación reciente en neurociencia. El cuerpo humano y la mente manejan un presupuesto, de potencial para hacer cosas, para estresarse y mantenerse en balance.

Entonces cada uno necesita entender bien cuál es su presupuesto, cuánto tengo para gastar. Y por supuesto, uno puede ampliar esos recursos. Para ampliar esos recursos, hay dos grandes líneas que se pueden hacer. Uno es lo que sabemos sobre el autocuidado, que es todo lo que uno hace cuando no se está trabajando y que si puede aportarme en recargar mis propios recursos. Y esto yo lo linkeo con todo lo que está hoy en día muy en boga en la medicina de los estilos de vida. El autocuidado no es tan solo pasarlo bien y relajarse. Hay mucha optimización que se puede hacer ahí, el ejercicio, por ejemplo, sabemos que la fisiología del ejercicio ha aumentado en conocimientos infinitos. Sabemos que hay distintos tipos de ejercicio uno no necesita solo trotar o correr, también hay musculatura y ejercicios de balance. Se puede ir trabajando en forma mucho más consciente. Por supuesto la alimentación, el buen dormir, la vida social, la creatividad son todos recursos que la neurociencia y la psicología ha avanzado mucho en entender como aportan al bienestar.

Todo eso es fuera de la atención, y por otro lado está todo lo que tiene que ver con los recursos internos que se pueden ocupar durante las interacciones con los pacientes. El tema del autocuidado, que es literalmente recargar el cuerpo, es como cuando cargamos el celular en la noche, uno amanece al día siguiente y el celular está al 100%, uno está al cien por ciento al día siguiente.

Eso ya es un montón, pero luego viene lo que uno puede hacer durante la interacción con los pacientes. Y eso tiene que ver con ir adquiriendo, formas o herramientas de regulación emocional durante el día, durante las interacciones. De ahí la importancia de las intervenciones más psicológicas, como la práctica de mindfulness o la práctica de compasión que es también a lo que yo me dedico y que por supuesto son una de las maneras para poder fortalecer esos recursos ya más aplicados al momento mismo del cuidado perfecto.

En ese sentido, ¿qué importancia tienen las redes de apoyo? ¿Qué importancia tienen para poder ir enfrentando estas situaciones?

Las redes de apoyo son, por definición, un recurso que nos da bienestar emocional. Y en ese sentido hay dos áreas. Una, por supuesto es el apoyo social, digamos, que se pueda tener fuera de la práctica clínica que tiene que ver con las amistades, la familia, etcétera, que nos dan bienestar. La importancia de eso, pero también el interior del trabajo. Es decir, la calidad de los equipos, el saber que las personas cuentan con un otro dentro del trabajo que es de apoyo. Eso también sin duda es súper importante.

Y ya lo más macro, ¿las políticas públicas hacia dónde deberían ir o apuntar para poder trabajar con las personas, pero también con los con los trabajadores del área de la salud para mitigar estas estas situaciones complejas?

Sí, eso es una muy buena pregunta, porque usualmente le echamos la responsabilidad, al trabajador. Tu salud es tu responsabilidad, que en gran medida es cierto. Pero, al mismo tiempo, las condiciones laborales, las condiciones institucionales, organizacionales también son determinantes importantes del desgaste emocional y del burnout en los profesionales de la salud. Es decir, cuando nos preguntamos ¿quién cuida al cuidador? Tenemos que mirar al sistema.

El sistema está a cargo del cuidador y, quizá esto puede ser polémico, pero la verdad es que en la exposición vicaria al sufrimiento del otro es parte del trabajo que tienen los profesionales de la salud. Por lo tanto, tal como en la minería, las empresas tienen que hacerse cargo de no exponer a sus trabajadores a minerales tóxicos, en los hospitales deberían hacerse cargo también de exponer a sus trabajadores a lo que implica el desgaste emocional, guardando las proporciones, sin duda, pero es una exposición profesional. Por lo tanto, las instituciones, debieran ir pensando cómo hacer eco de eso y cuidar a los cuidadores.